Finales de 2025
Todo lo que se escucha de México es lo peligroso que es, y no sin razón. Mi experiencia en la treceava economía más grande del mundo, sin embargo, fue todo lo contrario. Desde los impresionantes acantilados de piedra caliza en el noreste, hasta la enorme metrópolis, hasta la diversidad indígena del sur, México ofrece una singularidad y una completitud que pocos países pueden igualar.
Al ser mi primera parada fuera de mi país, me tomó tiempo acostumbrarme a estar en el extranjero y explorar al nivel al que me he vuelto más acostumbrado desde entonces, escribiendo esto meses después. Como resultado, después de pasar dos meses ahí, apenas había explorado la superficie de lo que ofrece.
Como era de esperar, con lo que más conecté fue con mis últimas tres semanas, en Oaxaca y Chiapas. La Ciudad de Oaxaca y San Cristóbal de las Casas fueron mis ciudades mexicanas favoritas, más pequeñas que la bulliciosa Ciudad de México. Lo que ofrecían se sentía fresco—rebosante de su propia versión de la cultura mexicana: culinaria, costumbrista, en el vestir y en la arquitectura.
Tendré que volver y explorarte más a fondo.